Un relato corto (un recorte largo)

marzo 8, 2018 at 7:32 pm (Diarios de Motoneta (el Chango Vergara))

Mako“La esperanza es una cosa peligrosa, cuando no tienes nada más” Momo, en el film Alegría, de Franco Dragone

Hemos fatigado nuestros oídos de tanto escuchar hablar sobre el relato (comienzo así porque no quiero incurrir en la barbaridad de decir que tenemos las bolas por el suelo de la matraquita del relato). Pero pareciera que el relato sólo se acondiciona y sólo es una estratagema política de los gobiernos con finalidades sociales, a los que suelen denominar peyorativamente populistas; los relatos son propiedad de los socialistas, los comunistas, los anarquistas, nunca de los neoliberales, nunca de los conservadores.

Una editorial de La Nación de por el año 2013 (puede parecer vieja, pero es tan novedosa como el resto de las editoriales de éste y otros diarios afines, es decir que por más que hayan sido publicadas esta misma mañana, su texto, su contenido, y lo que de él se trasluce, atrasa miles de años)… Decía que esta pasada editorial comenzaba diciendo que para transformar una realidad hay que cambiar el lenguaje. Por supuesto, el artículo se refería al “relato K”. Transcurrido un aburrimiento de varios renglones, el diario reza: El último jubileo impositivo que beneficia a los evasores fue llamado ‘manifestación voluntaria de activos’. No ‘blanqueo’, que es el vocablo que mejor le hace justicia, pero que suena desagradable porque deja ver que quienes atesoran dinero negro son premiados”. ¿Qué dice ahora este diario cuando los suyos, los que puso en el poder junto a otro puñado de oligarcas, hablan directamente de la merecida recompensa que reciben por haber atesorado dinero en negro? Familiares y más de medio gabinete incluidos. Nada, ni una palabra, porque como asegura el editorialista al final, en algo que no es más que la proyección de un defecto propio en el otro, en el opuesto: “que basta con no hablar de un problema para que éste desaparezca; que se puede reemplazar la realidad por un simulacro. Es la vieja propensión de todo régimen demagógico a exagerar el valor de las apariencias y a menoscabar lo esencial”. ¿Qué podemos esperar de un diario que habla de enfrentamiento cuando fue una represión brutal por parte de las fuerzas de seguridad?

Y critican eso que es su hábitat natural: el eufemismo. Le llaman “pesada herencia” al conjunto de rasgos estadísticos que le permitió a este gobierno endeudarse hasta alcanzar el primer puesto a nivel mundial entre los países emergentes, superando a China, Rusia, India, etcétera. Hablan de “sinceramiento” para aludir a la devaluación, la suba del dólar, la inflación que no pueden o no quieren bajar. Dicen “recalibrar” cuando no quieren mencionar el rotundo fracaso de sus políticas implementadas. Y a una corrupción que es mucho más obscena que la del gobierno anterior, mucho más pornográfica en cuanto a cantidad y exposición la bautizan “conflicto de intereses”. Por supuesto que necesitan un relato, y uno más fuerte que el del anterior gobierno para tapar que cuando hablan de justicia independiente, en realidad dicen “Los jueces tienen que saber que queremos saber la verdad o vamos a buscar otros jueces que nos representen” o “Nosotros tenemos que trabajar en el perfil del juez que queremos. Si sabe de derecho, mejor. Para ocultar que cada vez que abren la boca, la cagan, y es el verdadero sinceramiento de sus intenciones: “Donde le hiciste creer a un empleado medio que su sueldo servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior, porque eso era todo una ilusión, eso no era normal”; “Los jubilados van a perder plata, no poder adquisitivo;Donde cada uno esté dispuesto a cobrar lo mínimo que le corresponde por lo que hace”. O barbaridades de índole educativa: “¿Qué es esto de universidades por todos lados?”; “La terrible inequidad entre los que van a la privada y los que tienen que caer en la pública”; “Crear argentinos que sean capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla”. O brutalidades per se: “Un montón de atractividades”; “He estudiado al máximo y estoy tratando de hacer lo mínimo, lo mínimo posible para que todos, absolutamente todos lleguemos a buen puerto”. Las frases citadas no pertenecen a la misma persona, pero sí al mismo espacio político, un espacio que cree que diálogo es sinónimo de extorsión y chantaje, que la libertad de expresión es decir lo que ellos quieren que digas, que insertarse en el mundo es hacerlo de rodillas o dejando la puerta trasera abierta.

¡Claro que este gobierno necesita un relato! Y uno más grande que el anterior. Entonces, cualquiera pensaría que la pata fundamental que sostendría este relato, el bastón, sería la meritocracia, hacer hincapié en el mérito individual como motor del progreso, aunque sólo sea un progreso individual o que no vaya más allá de la propia familia, porque eso les daría pie para legitimar la desigualdad que tanto anhelan; porque con eso fomentarían (y aquí va otro eufemismo) la “cultura del trabajo” (hace unos días, nuestro emérito presidente salió a aplaudir que una correntina fuera maestra por las mañanas y tuviera que salir a vender carbón por las tardes para subsistir; el innombrable festejó que ese era el esfuerzo que necesitaba la Argentina, y ni siquiera se le pasó por la cabeza, y eso que andaba en pleno proceso de paritarias, que a los docentes no les alcanza con lo que ganan). Porque en definitiva es en el esfuerzo individual y en el mérito propio donde se encuentra la clave de la fortuna y de la superación. En estos puntos debería basarse el relato de este gobierno, porque además se encuentra en el fondo último de la mayoría de sus votantes, esa mayoría que adjudica su éxito al haberse roto el culo laburando y a alguna virgen, mientras que culpa de sus fracasos a los que “se robaron todo”.

Sin embargo no les alcanza con ese relato, porque ni ese relato, ni el colosal blindaje mediático (MMLPQTP: Mauricio Macri La Pauta Que Les Pagó) le son suficientes a este gobierno para tapar sus incapacidades, sus iniquidades… perdón, sus “conflictos de intereses”, sus incansables “sinceramientos” y sus obligados “recalibres”. Necesitan mucho más. Tal vez no nos diéramos cuenta pero el inicio de este superlativo relato, el prólogo se escribió aquella vez en la que el que te dije pronunció: “…si estamos unidos, si logramos que uno más uno sea igual a tres…” En ese momento no entendí, pensé que era otra de sus burradas… Y quizá lo fuera, pero en ese acto dio comienzo al gen que el relato de su gobierno necesitaba. Algo tan grande que rompiera las leyes de la lógica, que destrozara por completo el silogismo, que trascendiera el hecho consciente; para canalizar la atención de la gente en algo que no fueran las tropelías de este gobierno, el relato debía ser tan desopilante como el sueño (o la pesadilla) de Alicia. Como esos vuelos espaciales que se remontarían hasta la estratósfera para luego estar en Japón en menos de hora y media, a los que aludía otro innombrable.

Les resumo cortamente la matriz del relato: que gracias a este gobierno salimos de una crisis que no existía para adentrarnos en un “crecimiento invisible”. Por supuesto que lo que promete este relato hace que se relama más de un flower power. Intentan reconstruir el imaginario popular desde este punto, así que podemos pedirle al gobierno que no cese en su incautación de drogas, pero que, por favor, deje pasar el LSD. Debo decir que elegí la palabra matriz a propósito, porque ahí nomás salió otro de los suyos a decir que “la inflación está en la mente”. Y ahí sí que no sólo me tomé la azul y la roja, sino todas las pastillas que encontré en el botiquín de mi casa. Al parecer, poco falta para que alguien salga a decir que MMLPQTP es el elegido recargado. macri 1+1

Pero este absurdo, esta exageración es necesaria no sólo para desviar la atención de las atrocidades de este gobierno, sino para eliminar lo que fue real, la historia que aun está fresca en la memoria colectiva, porque en ese colectivo se halla la oposición, la resistencia. Por eso cambian próceres por animales en peligro de extinción: porque no los identifica la historia sino la animalidad (pero los dinosaurios también van a desaparecer). Por eso necesitan de una Alicia a la que le hacen creer un país de maravillas, y un relato tan irracional es indispensable para ponerse a la altura de la insensatez de los que los pusieron en el poder; un relato absurdo se acomoda perfectamente en el imaginario de los que votan con las vísceras; lo disparatado de su relato encaja perfectamente, porque necesitan alienar, porque buscan enajenar.

Alienar: Hacer perder o alterar la razón o los sentidos // Causar o provocar la pérdida de la personalidad o de la identidad de una persona o de un colectivo.

Enajenar: Hacer que una persona pierda la razón o los sentidos, especialmente a causa de un sentimiento intenso de miedo, enfado o dolor // Vender, donar o ceder el derecho o el dominio que se tiene sobre un bien o una propiedad // Ceder, hipotecar.

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