Lo abstracto es un viaje de ida

febrero 3, 2011 at 8:24 pm (Diario ínfimo (Sebastián Irtzuberea))

Inodoro Pereyra, de Roberto Fontanarrosa

No puedo decir «Habrán notado que» porque a estas alturas del relato estoy seguro que nadie puede notar mucho que digamos, y tampoco puedo decir «Habrán» porque tampoco estoy seguro que haya más de un lector, que en este caso sería yo mismo si me releo para corregir ortografía, pero sé que, con el correr de las líneas, notarán que estoy escribiendo y que no tengo un pomo para decir, pero que estoy de alguna manera ejercitándome, no ya para desarrollar la faceta literaria sino para lograr autonomía y velocidad en los dedos de las manos y así pueda avanzar en mis conocimientos del acordeón, aunque empiezo a sospechar que no tiene nada que ver porque, si no, todos los grupos de polca o chamamé estarían compuestos por mecanógrafos. Esto también lleva a preguntarme si un mago es idóneo para este instrumento. Lo que si es cierto es que ya he adelantado en las expresiones faciales y corporales a la hora de interpretar música: pongo las caras más comprometidas con lo abstracto que jamás se han visto. Yo supongo que si alguien me ve y me escucha pensará que nunca esa bandada alborotada de sonidos que le saco al instrumento podría llevarme tan lejos en ninguna reflexión, pero como nadie me escucha y me ve al mismo tiempo, me da igual. Lo que también es cierto es que me pasa como a Anthony Hopkins en una película en la que era ventrílocuo y necesitaba ayuda médica porque no podía apartarse del muñeco ya que era la única manera que conocía o que admitía para expresarse; era una especie de filtro de sus emociones. A mí me pasa que cada vez que veo el acordeón me dan ganas de arrancarle algunos sonidos. Claro que lo mío es menos una obsesión que pura testarudez. Capaz que por eso me estoy dejando la barba: porque los personajes que estaban involucrados en una obsesión, al menos los que veía en el cine, llevaban una tupida barba (siempre y cuando la obsesión no tuviera que ver con una psicopatía homicida, que el cine contemporáneo representa con personajes pulcros y alineados). Lo bueno es que esta barba ha alcanzado las dimensiones suficientes como para que dejen de llamarme «¡Eh, Che Guevara!», aunque algunos siguen empeñándose en relacionarme con personalidades históricas de la izquierda. Pero sigue siendo motivo de comentario, cualquiera, el que sea, pero es inevitable que la gente opine y referencie según me ve. Ya me he acostumbrado. Y los demás parece que también. He encontrado diversión en explicar el porqué de mi apariencia con motivos siempre diversos. Estos argumentos terminan por resultarme harto razonables y cada vez creo encontrarme con la verdadera causa de este manojo de pelos que me pueblan la cara. Y de tan válidos y de tantos y variados que son los argumentos termino volviendo al punto de partida, que es que no tengo la menor idea de por qué me dejo barba. Son esas cosas que no se pueden explicar, como las caras que pongo cuando vislumbro una música que mis dedos no alcanzan ni a bocetar sobre el acordeón, como el personaje de Hopkins sin el muñeco sentado en su falda, esas cosas que uno sabe que, si intenta darles un soporte, se desdibujan, como las caras que portan barba. Tal vez esta barba es un soporte. O tal vez esta última reflexión es otro de los tantos argumentos que me devuelven al punto de partida.

A estas alturas estoy seguro que habrán notado que no tengo un pomo para contar, o que lo que quisiera contar me resulta inenarrable, pero estoy seguro que podrán leerlo en mi cara, aun con esta barba, aun en esta barba (¿«habran notado»? ¿«podrán leerlo»? No sé por qué me empeño en usar el plural; ahora que he notado, puesto que estoy releyendo, debería corregir y eliminar este último párrafo, incluso lo que está entre paréntesis).

N del D: Sinceramente creo que cualquiera de las opciones que haya elegido será inválida, puesto que tengo la firme convicción que lo que busca Irtzuberea no es parecerse sino desaparecerse. Y eso se le da muy bien.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: