Fútbol y teología

octubre 2, 2009 at 4:41 pm (Uno que ensaya)

“¿Se da cuenta, Padre? No quiero imaginar cómo ni quiénes serán los Cuatro Jinetes”, exclamaba uno de los últimos clientes (si es que no era el dueño, porque en ese salón sólo pernoctábamos tres personas: los dos interlocutores y yo) de un bar perdido en Coronel Moldes. El párroco apenas si levantó la cabeza de la mesa para santiguarse torpemente y bendecir: “¡Que el cielo nos proteja!”. Habían estado hablando de fútbol. En realidad “hablando” suena a mucha gente; el que había estado monologando era este hombre; ni yo con mi misantropía expresa ni el cura con sus bienaventurados asentimientos participamos de eso. El tipo afirmaba que la Trinidad estaba a punto de manifestarse (si es que ya no se había manifestado). “Porque, por más herejías que hayan, Padre, todos sabemos quién es D10s, y es uno solo por más que algunos digan que hay otro, porque una cosa es quién fue el primer hombre y otra muy distinta es quién es Dios. Cualquiera sabe que el primer hombre fue Di Stéfano, pero ¿qué hizo?: mordió la manzana, se comió “la roja”, y fue expulsado del paraíso; nunca supo lo que es un mundial. El Mesías ya está en el campo, lo dice su propio nombre, además que en varias ocasiones se le vio imitar lo que había hecho el Santísimo Padre. Pero ¿el Espíritu Santo?”, decía y se bebía en un santiamén su trago. “¡Pelé!”, se despertaba el curita. “¡Qué va a ser Pelé! Si ése debutó con un pibe”, se fastidiaba el hombre. En ese momento yo tenía un nombre que se me salía de la boca: Pablo Aimar; no por nada fue bautizado como “el Mago de la Luz” (alguien que puede despertar la metáfora o la fantasía popular con esa facilidad merece un justo reconocimiento, como alguna vez lo hizo aquel “Barrilete Cósmico”).dios

Sé que en estos tiempos se mide el talento en base a sus triunfos y así se dan los premios, y con esa excusa se aprecian jugadores menores, oportunistas del área, buitres flacos. Esto se da mucho en países de avanzada, convencidos de la publicidad de que gozan de la mejor liga del mundo, una liga espectacular, de espectáculo; un circo; una Iglesia. Pero siempre ha habido mensajeros, profetas que se animaron a decir que el fútbol no es un templo, que el fútbol está en todas partes. Tal vez me haya puesto a exagerar un poco: me dejé llevar por la deportitividad y el fanatismo, aunque parezca una paradoja, pero en realidad, esa noche en Coronel Moldes, yo hubiese querido levantarme de la mesa y afirmar que la verdadera atracción de este circo es que todavía cuenta con un “Payasito” y con un “Mago”. ¡Carajo!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: